Polonia y su política antihomosexual

El considerado "incitador de la homosexualidad"

Dos gemelos, los hermanos Kaczynski, son los protagonistas de un movimiento antihomosexual, y por tanto antidemocrático, que se está haciendo gradualmente más fuerte en Polonia. Si a esto le sumamos el apoyo institucional que está teniendo por parte de destacadas personalidades políticas nacionales, nos encontramos con el germen del odio a quien se sale de unas "determinadas conductas" en una Polonia que ha salido del comunismo salvaje y se dirige hacia el control total de sus ciudadanos.

Por lo que se ve, las autoridades polacas han pensado que pertenecer a la Unión Europea sólo consiste en recibir ayudas de una "banca internacional", utilizar un pasaporte color granate y acudir a determinadas reuniones de Bruselas. Así es como ven el proyecto común quienes no están dispuestos a ceder parte de su soberanía en favor de una gran unión internacional con capacidad propia para dirigirse como ente. De este modo perciben la gran apuesta europea quienes se dedican a imponer sus creencias y sensibilidades desde las altas instancias, sin tener en cuenta que la democracia no consiste en eso sino en posibilitar la libertad de los ciudadanos. De esta manera, el tema de las políticas que se están llevando en el país del este se ve enmarcado dentro de este pensamiento oportunista que no ahonda en los profundos valores democráticos.

Dentro de la marea paranoica de persecución a "las malas prácticas", nos econtramos con que el gobierno ultra-conservador de Varsovia investiga si los Teletubbies, la popular serie de dibujos animados de la BBC, fomenta la homosexualidad. ¿A dónde hemos llegado? La propia portavoz de los Derechos del niño en Polonia ha ordenado a un grupo de psicólogos que estudien esta posibilidad, defendida a capa y espada por el partido que se encuentra en el poder, al tiempo que confiesa: “Nunca asocié al Teletubbie Tinky-Winky con la homosexualidad, pese a que siempre anda con un bolso de mujer”. Es triste, pero esta locura que se ha ido extendiendo por el país recuerda a otras prácticas del pasado en las que se perseguían a católicos por estar "enajenados" o a demócratas por ser "contrarrevolucionarios" o "rojos desestabilizadores del orden".

Esta investigación no es algo puntual. Hagamos una cronología para poder situarnos:
  • 13 de marzo de 2007. El gobierno polaco anunció la propuesta de prohibir "la promoción de la homosexualidad o cualquier otra desviación en los colegios, así como a los profesores gays"

  • 8 de abril. El viceprimer ministro de Polonia, Roman Giertych, en una entrevista al diario El País afirmó que prohibía "la propaganda gay por mis creencias como hombre, no por mi religión".

  • 19 de mayo. 5.000 personas se manifestaron en Varsovia en la llamada "Parada de la igualdad" a favor de los derechos de los homosexuales. De esta manera, aparecen las primeras quejas multitudinarias sobre la política intervencionista del gobierno.

  • 20 de mayo. El viceprimer ministro polaco, Giertych, definió a los homosexuales como "pederastas asquerosos".

Señores, no hablamos de imponer unas opciones sexuales sobre otras, sino de justicia a la hora de considerar a este colectivo como lo que es: un grupo de personas que buscan sus derechos dentro del respeto. Me agradaría ver a muchos de los que se consideran liberales defender a los homosexuales frente a la discriminación y en contra de las políticas que intentan imporner una visión determinada. Esperemos que la UE se muestre tan clara ahora como lo hizo el Parlamento Europeo cuando emitió una resolución en la que condenaba la incitación al odio "homófobo" (antihomosexual) y mencionaba explícitamente al presidente Kaczynski. Además, ayer la Comisión Europea quiso dejar claro su apoyo a la libertad de los medios para decidir sus contenidos.

Algunos debería saber que la democracia consiste en respetar la libertad del otro y no en utilizar los mecanismos que se tengan al alcance de la mano para aplastar a quien no tiene la misma inclinación sexual. Ser de color morado, tener la voz aguda e ir con un bolso no es un delito, es una muestra más de diversidad que no se "contagia". Para aquellos que sienten este odio tan visceral, les regalo esta conocida cita del reverendo Martin Niemöller:

Primero fueron a por los judíos,
y yo no hablé porque no era judío.
Después fueron a por los comunistas,
y yo no hablé porque no era comunista.
Después fueron a por los católicos,
y yo no hablé porque era protestante.
Después fueron a por mí,y para entonces ya no quedaba nadie que hablara por mí.

EDITO: Hoy, Sowinska, a través de su portavoz Wieslawa Lipinska afirma que "ni ha pedido ni pedirá" a los psicólogos que investiguen esta cuestión. Algo mejoramos, pero no mucho.

Comentarios

Natalia Pastor ha dicho que…
Poema de Bertold Brecht.
Reprobable conducta del gobierno polaco que puede ayudar a entender la negativa a la entrada de Turquía.
Duende Crítico ha dicho que…
Quizá sea una de las posibles razones. No hablamos de imponer una determinada conducta, ¡Dios nos libre!, pero tampoco se puede perseguir por las buenas otras que no hacen daño a los demás.

Saludos Natalia
Bernat Vidal Arbona ha dicho que…
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Duende Crítico ha dicho que…
Bernat, no dejarán de hacerme sentir europeo, nunca. Lo que pasa es que algo está pasando con las ampliaciones. Yo estoy de acuerdo con estas paerturas, pero fíjate el tiempo que tardamos nosotros en entrar y lo que han tardado estos nuevos países... Después pasa lo que pasa.
El Cerrajero ha dicho que…
No se si el teletubi ese es homosexual, pero si se que son los muñecos más horteras que he visto en mi vida xD

# Bernat ¿y ese talante donde está? porque de los doscientos paises que forman ahora la UE hay muchos para criticar ¿no?

Empezando por el/los nuestro/s o lo que sea esto.
Duende Crítico ha dicho que…
Feos sí que son Cerrajero, aunque un poco menos que los Lunnis XD Aun así, no era para tanto ejeje