Stop a los 'pequeños montruos'



Se hace necesario educar en valores. Cuando hablo de educar en valores no me estoy refiriendo a seguir determinada creencia o postura ideológica, o ambas. No, hablo de otra cosa relacionada con el civismo, con el respeto al prójimo, que para eso no hace falta ser religioso. En menos de una semana se han producido dos violaciones de menores. Curiosamente, o no, estas han sido perpetradas también por menores y algún despistado joven veinteañero. Sin lugar a duda, estas actuaciones denotan un machismo desmedido y una preocupante falta de valores.

Muchos han coincidido en señalar que es indignante, pero pocos han dado soluciones. Sí que es cierto que algunos se han aventurado a indicar que alguna modificación en la conocida Ley del Menor (norma que no puede actuar en uno de los casos en el que varios autores tenían menos de 14 años) podría dar resultados, pero pocos han ahondado en un aspecto esencial para cualquier persona como es la educación.

Los últimos casos han sido el ejemplo más extremo al que puede llegar la falta de disciplina, o como queramos llamarla, y de conciencia moral. Alguno me tachará de retrógrado pero no se trata de eso, ni mucho menos. No estoy hablando de volver al castigo físico a lo tonto, es decir, al viejo método de colegio franquista en el que la regla tomaba protagonismo como arma. Intento hablar de aprender lo que realmente significa autoridad, que no es otra cosa que respeto al que tiene más experiencia en la vida que tú. A partir de ahí, reconocido positivamente este principio, se puede trabajar en el civismo como base de la conciencia de las futuras generaciones.

Ciertamente, aquí es donde puede haber problemas. A la hora de enfocar el civismo, hay que tomarlo desde una perspectiva abierta, no dogmática, y externa a cualquier posible manipulación política o religiosa. Con esto, no quiero decir que las religiones carezcan de este civismo. Muy al contrario. Lo que pretendo decir es que debemos impulsar la solidaridad o el respeto como valores a la hora de hacer entender a un joven que él vive en sociedad y que, por tanto, ha de convivir con otras personas a la que no debe herir y con las que debe procurar no tener problemas. Estos principios fundamentales han de darse a conocer no sólo desde la escuela, sino desde los círculos más cercanos como puede ser la familia.

Si la educación sigue así, poco podemos hacer. No cambiará nada y seguiremos viendo que los 'pequeños monstruos' pueden campar a sus anchas. Si alguno piensa que la solución a estas brutales agresiones pasan únicamente por la modificación de la ley, apaga y vámonos. Es cierto que hay que acabar con ciertas impunidades legales, pero también es verdad que hay que hacer algo más.

Comentarios

Loc@ ha dicho que…
¿Qué hacemos con los padres/grandes monstruos? porque esos "pequeños" no han surgido de la nada, han mamado el desprecio por todo y por todos, excepto a las hostias de su padre, seguramente, desde su tierna infancia ¡me creo yo! ciertamente el colegio debe "educar" además de formar futuros ciudadanos con criterio, pero mientras que lo que beban en casa sea lo contrario... a menos que salga rebelde, mal lo veo.
Un placer leer tu razonamiento... ya sabes, nos suele gustar aquello que coincide con nuestra posición, para afianzarnos en ella y utilizarlo como argumento... dice tal...
Besos. PAQUITA
Duende Crítico ha dicho que…
Como bien indicas, Paquita, los 'pequeños monstruos' nacen de los 'grandes monstruos'. Por eso debemos promover distintas vías de educación.

Un saludo y gracias ;)
JuanRa Diablo ha dicho que…
Hola Duende crítico.

Buscando blogs de gente de La Rioja te he encontrado a tí. Vengo a ver si te animas a ser el representante de Adán riojano.
Pásate por aquí y forma parte de este "juego" que no compromete a nada.

Un saludo y gracias de antemano

http://albumdiablo.blogspot.com/2009/01/los-nuevos-adanes-y-evas.html
Duende Crítico ha dicho que…
¡Hola Juanra Diablo! Gracias por la invitación pero creo que no voy a tener tiempo para tu propuesta. Espero que te vaya bien.

Un abrazo!
Lia ha dicho que…
Wenas!! Yo también creo que la educación de hoy en día no es la más correcta, y estoy de acuerdo contigo en que no se trata de educar en valores cristianos sino en valores humanos, que es diferente. Con la ley se puede solucionar parte del problema, pero la educación es esencial. Muy buen entrada.
Un saludo!!
Miguel ha dicho que…
El conocimiento y respeto a normas forma parte de la adecuada socialización.

Se educa, y no sólo en el colegio, en la idea de que cualquier norma es opresiva.

Estoy contigo.

Un abrazo y buen verano riojano.
Miguel ha dicho que…
Duende, lee éste
http://lahabitacioninterior.blogspot.com/2009/06/un-buen-comienzo-de-travesia.html
Duende Crítico ha dicho que…
Gracias Miguel. A ver si estoy un poco más presente estos días, que el trabajo aprieta (pero no ahoga eh xD)

Un saludo.
Duende Crítico ha dicho que…
Lia, gracias por tu comentario. Lo de educar en valores cristianos lo veo positivo porque se caracterizan por su gran humanidad, pero siempre en el ámbito privado y/o religioso.

Un saludo. Te visitaré ;)
Anónimo ha dicho que…
Completamente de acuerdo contigo Duende, no creo que la mejor forma de solucionar el problema sea aumentar el castigo, sino prevenir el mal por medio de una educación basada en valores, desgraciadamente la educación pública (lo digo por experiencia propia) no recalca en estos principios por regla general.

El problema de la educación en España es grave, no hay nada más que ver el fracaso escolar, lo peor es que una de las soluciones posibles como es incluir una nueva asignatura que difunda estos valores se está politizando, lo que únicamente agrava la situación
Duende Crítico ha dicho que…
Anónimo, no tengo nada más que añadir a lo que has expuesto.