Combatir a Hamas


Este es el postulado que ha arraigado hace nada Abu Mazen, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP). La situación se está recrudeciendo en la región y podemos hablar, casi con toda seguridad, de que nos encontramos ante un conflicto bélico civil abierto del que no sabemos cuáles serán sus consecuencias. Dentro de este contexto de combates frontales, Abu Mazen ha dado orden de detener a más de 1.500 islamistas, algo que va a ser prácticamente imposible de ejecutar aunque, simbólicamente, escenifica una declaración de guerra. Eso sí, si Hamas decide pactar una tregua en las próximas horas podría pararse una medida que resulta ser la primera de esta naturaleza desde finales de los años 90.


El presidente palestino ha señalado que no se puede dejar caer Gaza en mano de los yihadistas. Antendiendo a esto, las fuerzas de seguridad van a ponerse manos a la obra contra Hamas, que se encuentra en una posición más que ventajosa tras el trascurso de los primeros combates. De esta manera, vemos que se está dando un paso más hacia la oficialización del conflicto del que Israel señaló ayer que podía traer graves consecuencias para la estabilidad de la región de Oriente Próximo. Hasta ahora, los contingentes de seguridad palestinos habían ofrecido resistencia a los islamistas pero sin entrar en una lucha abierta por las calles de Gaza. Por tanto, el giro en la estrategia es total ya que se está pasando de una actitud pasivo-defensiva a una activo-atacante.


Mientras tanto, ya son 80 los fallecidos por la barbarie de la violencia del choque entre dos sociedades que, como ya habíamos señalado anteriormente, tienen una visión radicalmente distinta sobre la composición geográfica de Palestina, su política exterior y su organización social y religiosa. Fijense si la situación ha tomado unos caminos más que preocupantes que hasta la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (UNRWA) ha interrumpido su actividad humanitaria. Así, poco a poco, el conflicto está tomando unas dimensiones internacionales. En esto, la Liga Árabe (ese selecto grupo de países que no han desarrollado grandes programas para el desarrollo real de sus pueblos) ha convocado una reunión de emergencia para el sábado en la que estudiará la situación. Por su parte, Egipto está quemando los últimos cartuchos para poder acabar con la crisis de forma dialogada mediante la reunión de representantes de Hamas y de Al-Fatah. Parece ser que nada de esto va a llevar a la pacificación.


La bandera verde de Hamas está haciéndose su hueco en el cielo palestino como corrobora el hecho de que varios milicianos islamistas hayan tomado el cuartel general de las fuerzas de Seguridad Preventiva leales al presidente. La resistencia de Al-Fatah ha sido infructuosa y las posiciones del yihadismo más radical se han hecho notar mediante la ejecución pública de varios militantes progubernamentales. Lamentablemente, como no cambie el curso de las cosas cuanto antes, los palestinos parecen ir guiados hacia un gobierno chiita, próximo a Irán, que tome como bandera la lucha contra el vecino Israel. Las consecuencias de todo esto serían el aplastamiento casi instantáneo por parte del estado sionista y las posteriores hambrunas y oleadas de refugiados por esta posible posterior postura salvaje.


A día de hoy, se hace más que necesario combatir a Hamas y tomar, por parte de los organismos de la comunidad internacional, una posición más responsable respecto a esta guerra civil no sólo por la situación actual, sino por la posterior. Progresivamente, los islamistas radicales están haciéndose con el control de un territorio que ha sido saqueado a lo largo de décadas por todos los agentes que podamos imaginarnos. La UE, EEUU y la ONU tienen el deber moral de ayudar a la ciudadanía que se ve inmersa en medio de los enfrentamientos así como de estabilizar la zona como ya se está haciendo en el sur de Líbano. Y la sangría sigue: la ONG Human Right Watch (HRW) ha denunciado que milicianos de Al Fatah y Hamás han cometido crímenes de guerra, entre ellos la ejecución sumaria de detenidos, durante los enfrentamientos entre palestinos en Gaza. Por cierto ¿para cuándo se va a romper el pacto de gobierno?

Comentarios

Bernat Vidal Arbona ha dicho que…
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Duende Crítico ha dicho que…
Europa, y específicamente la UE, tiene un problema muy gordo y es que no dispone de una política exterior conjunta en determinados asuntos clave como este. Mientras tanto Bernat, pasa lo que pasa, y la población será la damnificada como siempre.
Crispula Patiñet ha dicho que…
Aunque no haya una politica exterior, existen un cierto tipo de temas que se deben abordar en común...no me parece del todo mal que exista una independencia de accion internacional pero , Hammás, Darfúr... y esos sitios que nadie escucha...
nosé!!

os echo de menos , a mis niños de delante...
Vives aun en MAdrid??
mañana termino examenes!!!
besiños de tu amiga patiñet!!
Duende Crítico ha dicho que…
Patiño ando por tierras riojanas, para Madrid iré el jueves.

Saludetes
NACHO ha dicho que…
Estimado duende, las obligaciones morales se las pasa Estados Unidos por el forro de donde tú ya sabes. Y poco menos se puede decir de las potencias de la UE... La radicalización de la zona de Palestina tiene muy pocos visos de llegar a una pacificación duradera. Hablamos de una población que se ha visto empujada, invadida, maltratada y asesinada; hablamos de un genocido (el palestino a manos de israel con la aquiescencia internacional) que hizo aflorar unos radicalismos que forman parte indisoluble de ese infierno que es hoy Palestina. No todos los elementos son terroristas, claro está. Pero las causas de la vistoria de Hamás en las elecciones hay que buscarlas en la desesperación de una población que ya no ve salida y en la que los mensjes y consignas de los yihadistas han terminado por calar. Ojalá la actitud internacional varíe pero... Pintan bastos, me parece.