Gestos dignos


De vez en cuando, como recompensa o qué sé yo, podemos observar iniciativas políticas desarrolladas con buena fe. Algunas veces, nuestros políticos recuperan la entereza, que muchas veces les falta, para denunciar aquello que no responde a los valores democráticos asumidos por nuestra ciudadanía. Hoy es un día de esos en los que uno se siente orgulloso. Les cuento.

La lucha contra la intolerancia debe ser uno de los objetivos primordiales para cualquier sociedad plural, abierta y democrática. Ser demócrata es mucho más que apoyar unas instituciones o unas leyes, ser demócrata es saber respetar al distinto en un ambiente de cooperación y respeto. En esta dirección se han dirigido dos iniciativas de las que deberíamos estar satisfechos: la primera ha sido la cancelación de un acto en Arabia Saudí por parte del ministro de justicia, López Aguilar, ya que no se permitía la entrada a mujeres periodistas, la segunda, la petición de Alemania para que se castigue en toda la UE la negación del holocausto nazi.

Este lunes nos da, de esta manera, más fuerzas para proseguir la semana que nos queda. Juan Fernando López Aguilar ha suspendido una conferencia que tenía previsto impartir hoy en la Universidad islámica "Imam de Riad" porque las autoridades de este centro no autorizaron la entrada a las cuatro mujeres periodistas que siguen su visita oficial por Arabia Saudí. Hablamos de un país que se destaca por las vejaciones constantes a las mujeres, que son tratadas como meras esclavas, o por perseguir a la minoría cristiana ya que no responde a la "religión nacional". El avispero del que salen constantemente terroristas radicales, recordemos que Bin Laden es saudí, es un ejenplo de intolerancia que deberíamos denunciar. Pero en este caso mandan los intereses geoestratégicos que recomiendan apoyar el régimen.

Por otro lado, la iniciativa alemana para criminalizar a nivel comunitario la negación del holocausto nazi pretende devolver la dignidad a las víctimas a la vez que vertebrar una sociedad mejor que no se deje llevar por falsos mesías que se escudan en el odio para llegar al poder. Merkel, la presidenta alemana, es la abanderada de esta propuesta y, por lo que se lee en "El País", podría contar con el apoyo de Italia que fue uno de los países que se opuso mientras gobernaba Berlusconi. La libertad de expresión no debe ser cohartada para justificar la animadversión que un descerebrado pueda tener a otra raza, ni tampoco justificación para negar la muerte de 6 millones de judíos que sufrieron la barbarie de los vándalos. En esto, La vida es bella me ha venido a la cabeza al instante. Frente a la persecución y los ataques, la entereza y la alegría se imponen en un filme que estremece los corazones. La luz de las ganas de vivir machaca a la oscuridad de los ejecutores.

Hoy es un gran día y eso no debería quitárnoslo nadie. Ni el Debate en el congreso de los Diputados sobre política antiterrorista, ni la creación de más mártires en Iraq deberían bajar nuestra alegría. Esperando que alguien se ilumine esta tarde en la reunión de nuestros representantes, me quedo tranquilo porque alguien demuestra convicción con gestos dignos. En este caso, López Aguilar y Merkel.

Comentarios

Bachkatov ha dicho que…
Yo me opongo a lo que dice la señora Merkel. Soy muy escéptico, y estoy cuasiconvencido de que la cifra de seis millones es falsa, sin perjuicio del horror que significó el nazismo, claro. Quisiera que den evidencias, porque hasta el momento sólo he podido ver evidencias que prueban que no fue tal lo que tanto cacarean. Y no soy ni racista, ni nazi, ni antisemita por eso.

¡Mmm! Y recuerda ver el blog de JplP. :P
Naveganterojo ha dicho que…
Pero que mania tienen algunos por negar lo que esta documentado hasta la saciedad,y por ocultar el pasado por duro que haya sido.
Gracias a estos "gestos " que tu comentas,se podra honrar la memoria de esas 6.000.000 de victimas,y pedir a todos los dioses que esas barbaridades no vuelvan a ocurrir.
Duende Crítico ha dicho que…
La barbarie nunca tiene justificación y quien la defiende no tiene derecho a ejercer política. La libertad, a veces, tiene sus límites.